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Centro de
Danza Contemporánea

En TEMPESDANZA comprendemos el movimiento y la danza como formas de expresión del ser humano en todos sus aspectos.

El estudio de 100 m2 lleva mucha luz y espacio para la creatividad y expresión en movimiento.

 

 

 

 

En la variedad de sus Clases y Talleres TEMPESDANZA representa las técnicas corporales introspectivas así como la composición de movimiento enfocando la actuación.

Se organiza en un ciclo regular laboratorios creativos y talleres con una actuación final para el publico interesado.

TEMPESDANZA es sede de la Compañía “Fuera de Eje”, que en 2007 va elaborar su primera obra “jalapeña”; habrá ensayos abiertos para el público interesado, para que conozca nuestro trabajo creativo.

 

filosofía

Nuestra enseñanza de la Danza Contemporánea abarca la "técnica" y la "improvisación"; correspondiendo así las demandas a las cuales se enfrentan los bailarines contemporáneos en su trabajo hoy en día e igualmente al concepto holístico del ser humano en movimiento.

En clases de “técnica”, el maestro enseña movimientos y el alumno sigue. Así el alumno aprende de adaptar la individualidad de su cuerpo a movimientos desconocidos. Según su condición física, coordinación y elasticidad el alumno va a reproducir los movimientos del maestro, que corresponden – más o menos – una técnica establecida e incluso estética, bien hasta perfecto o ‘mal'.

En la improvisación descubrimos nuestro potencial individual e inagotable de ideas, movimientos y disposiciones. Cada impulso puede ser el inicio de una danza. En la improvisación no hay movimientos falsos o correctos, todo es movimiento como cada experiencia es una experiencia.


La enseñanza de la improvisación tiene varias metas

Primero desarrollamos nuestra conciencia corporal. Queremos conocer y explorar a nuestro cuerpo. Queremos saber de donde vienen los impulsos que inician un movimiento; e igual queremos iniciar nuestros movimientos concientemente.

En segundo lugar la conciencia corporal nos conduce a desarrollar nuestro lenguaje corporal propio. Éste nos permite la expresión más personal en nuestro movimiento y danza.

En tercer lugar necesitamos un lenguaje personal, para crear secuencias de movimiento y coreografías; un lenguaje corporal propio es por lo tanto indispensable para todos bailarines y coreógrafos, y en general para toda persona queriendo trabajar con el cuerpo como medio de expresión artística o personal.

En cuarto lugar podemos descubrir la improvisación como arte escénico, la así llamada 'composición instantánea'. Es el arte de movimiento libre de conceptos estéticos que hubiera que cumplir. La improvisación como arte escénico demanda un cuerpo y espíritu despierto y alerto. Exige espontaneidad infinita combinada con una conciencia todo-abarcante de todo lo que está pasando en el espacio (escénico). Ella nos regala aquellos momentos maravillosos, cuando los bailarines comparten a través del cuerpo su investigación del desconocido con el público. La improvisación entonces es el arte del momento presente y nos revela la belleza de lo irrepetible.